Los vehículos de una sola rueda son impulsados por un motor sin escobillas. Su potencia es esencial para el nerviosismo general de la rueda, especialmente al subir pendientes, pero también para contrarrestar el peso del usuario en caso de una inclinación hacia adelante. Generalmente está entre 500 y 1.800 W. También comprueba la velocidad máxima anunciada. Está entre 18 y 25 km/h, lo que es más que suficiente para conducir en la ciudad (en teoría, la velocidad está limitada a 6 km/h en las aceras…). Dicho esto, una vez que has domado la máquina, rápidamente tienes la sensación de arrastrarte, incluso a 20 km/h. Evite las ruedas demasiado lentas si su ruta incluye largas rectas, sobre todo porque el aburrimiento perjudica la atención. El alcance es también un criterio a tener en cuenta. Depende de la capacidad de la batería, expresada en amperios-hora (Ah) y voltios (V). Para comparar, multiplique estos dos datos y obtendrá los vatios-hora (Wh), que corresponden a la energía total almacenada. El alcance varía, según el modelo, entre 10 y 120 km. Los fabricantes tienden a sobreestimarlo. Cuanto más grande es una batería, más dura, pero más tiempo tarda en recargarse (entre 1 y 3 horas). En promedio, una batería de 130 Wh dura unos 10 km, una de 340 Wh 30 km, una de 680 Wh 60 km. Elija de acuerdo a su viaje. Lo ideal es que compruebe la ficha técnica de la rueda para la marca de la batería (Samsung, Sanyo, Sony, Panasonic). Cuando los fabricantes han elegido una batería de buena calidad, no dudan en mencionarla. Y tienen razón: las baterías de descuento son potencialmente peligrosas, como han descubierto los usuarios de monopatines eléctricos.