Este es el método más sencillo: basta con colocar los biberones, anillos, tapas, tetinas, chupetes, etc. en un recipiente limpio y lleno de agua fría e insertar una pastilla química diseñada para esterilizar el equipo de puericultura (es mejor seguir lo que está escrito en las instrucciones de uso). Estas pastillas, sin peligro para la salud de su bebé, están hechas de hipoclorito de sodio. Asegúrate de que las botellas estén completamente llenas de agua. Normalmente, la esterilización dura unos 30 minutos. Luego puedes dejar las botellas en remojo durante 24 horas. No olvides enjuagarlas antes de usarlas.